
Un pequeño ritual de conexión energética.
Busca un lugar tranquilo donde puedas estar unos minutos sin interrupciones.
Coloca este símbolo frente a ti o míralo en tu pantalla.
Respira profundamente tres veces y permite que tu cuerpo se relaje.
Mientras observas el símbolo, imagina que una luz dorada comienza a expandirse desde él.
Visualiza cómo esa luz llega hasta ti y envuelve todo tu campo energético.
No necesitas hacer nada más.
Simplemente observa, respira y permite que la energía fluya.
Permanece así entre 3 y 5 minutos.
Muchas personas sienten calma, claridad o una sensación de equilibrio interior durante esta práctica.
Puedes volver a este símbolo siempre que necesites reconectar con tu energía.
